1.1.8.1-Pasta sin gluten: otra forma de comer

La pasta tradicional, elaborada con trigo duro, contiene gluten. Así que no, no es apta para personas celíacas ni para quienes tienen sensibilidad al gluten. Pero eso no significa que tengan que renunciar al placer de un buen plato de pasta.

Hoy existen versiones perfectamente funcionales hechas con harinas de arroz, maíz, quinoa, trigo sarraceno o de legumbres como lentejas y garbanzos. ¿La clave? Cocinarlas con cabeza.

Porque sí, estas pastas sin gluten pueden saber bien… o convertirse en una masa pastosa sin forma ni alma si se cuecen como si fueran spaghetti de toda la vida.

Requieren tiempos más cortos, menos agresividad en el hervor y, sobre todo, entender que no están aquí para imitar, sino para ofrecer otra experiencia. No son “la versión triste” de la pasta. Son otra cosa. Y si lo entiendes, puedes disfrutar de platos igual de sabrosos, nutritivos y variados, sin necesidad de mirar con nostalgia el paquete de rigatoni tradicional.

Así que, si hay gluten en la ecuación, toca leer, elegir bien y cocinar mejor.

Porque la pasta sin gluten no es un castigo, es una oportunidad para aprender algo nuevo.

Tipos de pasta sin gluten y cómo cocinarlos mejor

  • Pasta de arroz
    Suave y ligera, con tendencia a volverse pegajosa si se sobrecocina. Ideal: cocer en abundante agua con un hervor suave durante 6–8 minutos y enjuagar con agua fría para evitar que se apelmace.
  • Pasta de maíz
    De sabor más intenso y color amarillo vivo. Tiende a perder firmeza si se pasa de cocción. Ideal: cocer entre 7–9 minutos, removiendo con frecuencia. Funciona muy bien en platos con salsas densas.
  • Pasta de quinoa
    Rica en proteínas y con un toque terroso. Puede deshacerse si se hierve demasiado. Ideal: cocer 5–7 minutos a fuego medio, sin tapar, y acompañar con verduras o aceite de oliva.
  • Pasta de trigo sarraceno (alforfón)
    De sabor intenso y textura firme, similar a los soba japoneses. Ideal: cocer 4–6 minutos en agua abundante y enfriar rápidamente para conservar su elasticidad.
  • Pasta de lentejas
    Muy nutritiva, con alto contenido en fibra y proteínas. Tiende a quedar más firme. Ideal: cocer 6–8 minutos y combinar con salsas ligeras que no opaquen su sabor.
  • Pasta de garbanzos
    De sabor suave y textura consistente. Ideal: cocer 7–9 minutos y servir con salsas frescas o ensaladas templadas.

Consejos generales de cocción

  • No sobrecocer: estas pastas suelen necesitar menos tiempo que la de trigo.
  • Remover suavemente: evita que se peguen entre sí.
  • Enfriar o saltear: muchas ganan textura si se pasan por agua fría o se saltean con aceite tras la cocción.
  • Salsas adecuadas: las pastas de legumbres combinan mejor con salsas ligeras, mientras que las de maíz o arroz soportan salsas más densas.

En definitiva, cada pasta sin gluten tiene su carácter y su técnica ideal. Cocinarlas con atención no solo evita el desastre de una masa pegajosa, sino que abre la puerta a platos variados, nutritivos y llenos de personalidad.

Yolanda Infante Garrido

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