Preparar antes de cocinar: dos gestos que transforman ingredientes
Antes de saltear, hervir o guisar, muchos alimentos requieren una preparación térmica breve que mejora su textura, sabor y conservación. El blanqueado y el escaldado son técnicas esenciales que permiten eliminar impurezas, fijar color, suavizar sabores y preparar para la cocción final.




- Blanqueado: cocción breve en agua, leche o mezcla aromática, seguida de enfriado. Se aplica a casquería, verduras blancas y carnes suaves. Su variante, la blanqueta, emplea líquidos enriquecidos para proteger y aromatizar ingredientes delicados.
- Escaldado: inmersión rápida en líquido caliente (90–100 °C) y enfriado inmediato. Se usa en frutas, verduras, pescados y hierbas para facilitar el pelado, conservar color y preparar para congelación o cocción.
Cada técnica responde a necesidades distintas y se adapta al tipo de ingrediente. En los siguientes enlaces puedes explorar sus fundamentos, variantes y aplicaciones prácticas.
Yolanda Infante Garrido
Únete a la comunidad Girasoles
Recibe cada mes inspiración para tu hogar y tu cocina, sin estrés y con mucho amor.
GIRASOLES
Adoración, devoción y lealtad: Amor por el hogar.
