En el corazón de una cocina consciente, cada técnica tiene su lugar. Gratinar, pochar y poeler no son solo métodos de cocción: son decisiones que transforman el sabor, la textura y la presencia de un plato. Elegir cómo tratar un alimento es también elegir cómo queremos que se sienta quien lo recibe.





Gratinar es exaltación. Es dorar con intensidad, provocar una reacción superficial que despierta el apetito y concentra el sabor. Requiere proteínas o grasas que respondan al calor: quesos que funden y se doran, salsas que abrazan el alimento y lo elevan. Es una técnica que combina química y estética, ideal para crear platos con carácter y cobertura crujiente. Desde una parmigiana hasta un gratín de patatas, gratinar es ofrecer textura y profundidad.
Pochar, en cambio, es contención. Es cocer con suavidad, respetando la forma y el alma del alimento. Ya sea en líquido o en grasa, esta técnica busca ablandar sin agredir, conservar sin disfrazar. Es perfecta para géneros delicados como huevos, pescados o verduras, y se convierte en aliada de quienes cocinan con cuidado, pensando en la salud sin renunciar al sabor. Pochar es ternura aplicada a la cocina.
Poeler es equilibrio. Combina el dorado inicial con un aporte mínimo de líquido y una cocción final en horno. No se trata de cocer ni de bañar, sino de concentrar. El género se dora, absorbe aromas y se termina en sus propios jugos. El resultado es firme, jugoso, con una presencia visual que habla de respeto por el producto. Poeler es técnica con sentido, ideal para aves y pescados que merecen protagonismo sin artificios.
Estas tres formas de cocinar —una intensa, otra delicada, otra concentrada— permiten al cocinero elegir cómo quiere contar su historia. En cada una hay espacio para el criterio, la emoción y el cuidado. Porque cocinar con amor no es solo preparar alimentos: es decidir cómo tratarlos, cómo presentarlos y cómo compartirlos.
Yolanda Infante Garrido
Únete a la comunidad Girasoles
Recibe cada mes inspiración para tu hogar y tu cocina, sin estrés y con mucho amor.
GIRASOLES
Adoración, devoción y lealtad: Amor por el hogar.
