1.2.2.1-Cocción al baño María

La cocción al baño María es una técnica culinaria sencilla pero fundamental, que permite transmitir el calor de forma suave y uniforme a través de un líquido, generalmente agua. Se utiliza cuando se requiere una temperatura controlada y constante, evitando el contacto directo con el fuego.
Consiste en colocar el recipiente con la preparación dentro de otro más grande que contiene agua caliente. Esta cocción lenta y homogénea es ideal para elaboraciones delicadas que podrían cortarse, resecarse o quemarse con métodos más agresivos.

¿Qué elaboraciones se cocinan al baño María?

Esta técnica se emplea en una amplia variedad de preparaciones, tanto dulces como saladas:
Postres y repostería

  • Flanes y puddings: Para lograr cuajados suaves y sin burbujas.
  • Tartas de queso: Evita grietas y asegura una textura cremosa.
  • Natillas y cremas: Protege la emulsión sin cortar el huevo.

Cocina salada

  • Huevos montados: El calor ayuda a estabilizar el aire en preparaciones como el bizcocho genovés.
  • Salsas delicadas: Como la holandesa o el sabayón, que requieren calor moderado para emulsionar sin romperse.
  • Terrinas y patés: Mantiene la jugosidad y evita la sobrecocción.

Conservas y semiconservas

  • Chocolate: Se funde sin riesgo de quemarse.
  • Salsas o guarniciones: Se mantienen calientes sin perder textura ni sabor.
  • Mermeladas, confituras y botes caseros: El baño María permite esterilizar y sellar sin alterar el sabor.
    Fundidos y calentamientos suaves

¿Por qué se utiliza esta técnica?

Conservación de propiedades: Mantiene aromas, humedad y estructura.

Control de temperatura: Nunca supera los 100 °C, ideal para ingredientes sensibles.

Textura perfecta: Evita cortes, grumos o sobrecocción.

Versatilidad: Puede realizarse en horno, cocina o incluso con vapor.

Yolanda Infante Garrido

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