1.1.5.1-Conservación y tratamiento de las setas

Durante la temporada de abundancia micológica, recolectar setas frescas permite no solo disfrutarlas al momento, sino también conservarlas para los meses de escasez. Existen diversos métodos de conservación, cada uno adecuado a diferentes especies y preferencias personales.

¿Cómo tratar, conservar y cocinar las setas de forma segura y eficaz?

Métodos de Conservación

Setas en Aceite

Especies recomendadas:

  • Boletus
  • Champiñones
  • Lactarius deliciosus
  • Rúsula cyanoxanta
  • Sarcodon imbricatum
  • Hydnum repandum
  • Cantharellus cibarius

Procedimiento:

  • Cocer las setas limpias en vinagre suave durante 15 minutos.
  • Enfriar y colocar en frascos limpios con sal y hierbas aromáticas.
  • Cubrir completamente con aceite de oliva.
  • Tapar y conservar en lugar fresco.

Setas en Vinagre

Especies recomendadas:

  • Boletus edulis
  • Lactarius deliciosus
  • Cantharellus cibarius
  • Hydnum repandum
  • Russula cyanoxantha
  • Sarcodon imbricatus
  • Pleurotus ostreatus
  • Agaricus campestris
  • Marasmius oreades
  • Tricholoma terreum

Ingredientes básicos

  • Vinagre suave y agua (proporción 2:1)
  • Sal, pimienta en grano, laurel, ajo
  • Hierbas frescas opcionales (romero, tomillo, estragón)

Procedimiento

  • Cocer las setas limpias durante 2–3 minutos en la mezcla.
  • Escurrir y colocar en tarros esterilizados.
  • Reutilizar el líquido de cocción, colado y hervido, para cubrir.
  • Tapar y conservar en lugar fresco.

Setas Desecadas

Especies ideales:

  • Boletus
  • Tricolomas
  • Trompetas de los muertos
  • Senderuelas
  • Morchelas
  • Pleurotus
  • Marasmius oreades

Procedimiento

  • Limpiar sin lavar, cortar en rodajas finas (3–4 mm).
  • Extender en papel de embalar, cubrir con tela mosquitera.
  • Alternativamente, colgar con hilo en lugar ventilado y sin luz directa.
  • Una vez secas, guardar en tarros herméticos.

Setas Congeladas

Especies recomendadas:

  • Boletus
  • Champiñones (Agaricus campestris)
  • Pleurotus

Procedimiento

  • Cortar en rodajas, escaldar en agua hirviendo 2 minutos.
  • Escurrir y secar con paño.
  • Congelar en porciones pequeñas durante 24 horas.
  • Conservar hasta 6 meses.
  • También se pueden congelar cocinadas para preservar mejor el aroma.

Setas en Sal

Proporción:

  • 50 g de sal gorda por cada 500 g de setas

Especies recomendadas

  • Boletus
  • Níscalos (Lactarius deliciosus, Lactarius volemus

Procedimiento

  • Lavar, secar y colocar en tarros en capas alternas con sal.
  • La última capa debe ser de sal.
  • Al consumir, lavar bien bajo el grifo

Setas en Salmuera

Proporción:

  • 75 g de sal por cada 500 ml de agua

Procedimiento

  • Escaldar las setas limpias, escurrir.
  • Colocar en tarros esterilizados.
  • Cubrir con salmuera fría y añadir un dedo de aceite de oliva.
  • Tapar herméticamente.
  • Usar tarros de ración para evitar desperdicio.

Tratamiento Post-Recolección o Compra de setas

  • Verificar frescura: evitar setas marchitas, fermentadas o enmohecidas.
  • No es necesario lavar si provienen de cultivo limpio; retirar residuos visibles.
  • Preparar el mismo día o conservar en refrigerador sobre papel encerado y paño.
  • Consumir en un plazo de 2 a 5 días.
  • Retirar el pie si se preparan enteras; puede usarse en caldos y guisos.

Técnicas de Deshidratación de setas

A temperatura ambiente: Extender en recipiente amplio en lugar cálido y cubrir con paño para evitar polvo e insectos.

A la luz del sol: Exponer durante el día, proteger de lluvia e insectos.

Con calor artificial: Construir secadora con caja de madera y focos.

Molido: Utilizar molino, licuadora o mortero para convertir en condimento.

Conservar setas es prolongar el vínculo con el bosque más allá de la temporada. Cada método —ya sea en aceite, vinagre, salmuera o desecado— guarda no solo el aroma y la textura, sino también la memoria de la recolección, el respeto por la naturaleza y el saber transmitido entre generaciones.

Tratar las setas con cuidado, conocer sus especies y aplicar técnicas seguras es esencial para disfrutar de su riqueza gastronómica sin riesgos.

Ya sea en guisos, cremas, salteados o como condimento, las setas conservadas nos permiten saborear el otoño en cualquier momento del año.
Cocinar con ellas es un acto de paciencia, conocimiento y gratitud hacia lo que la tierra nos ofrece.

La comercialización y recolección de setas en España: economía, tradición y conflicto

La comercialización de setas en España constituye un sector dinámico que combina producción intensiva de especies cultivadas con la recolección silvestre.

El champiñón es la variedad dominante, con unas 130.000 toneladas anuales, lo que sitúa a España como uno de los principales productores europeos. Este segmento se encuentra regulado por un marco legal que garantiza la seguridad alimentaria, la trazabilidad y el etiquetado obligatorio, asegurando que el consumidor reciba un producto controlado y seguro.

La recolección silvestre, por su parte, aporta diversidad gastronómica y cultural. Las especies más apreciadas, como boletus, níscalos o rebozuelos, generan un impacto económico estimado en decenas de millones de euros al año. Además de su valor comercial, estas setas fortalecen la identidad culinaria de las regiones y dinamizan el turismo rural, convirtiéndose en un recurso que vincula tradición, naturaleza y economía local. Sin embargo, esta práctica está sometida a una regulación estricta que busca preservar los ecosistemas y evitar riesgos de intoxicación o sobreexplotación.

El conflicto surge en torno a la propiedad de los terrenos donde crecen las setas silvestres. Los propietarios forestales reivindican su derecho a decidir sobre un recurso que legalmente les pertenece, mientras que muchos recolectores lo consideran parte de una tradición abierta y comunitaria.

Este choque entre propiedad privada, tradición cultural y sostenibilidad ambiental mantiene vivo el debate y ha impulsado regulaciones cada vez más estrictas en las comunidades autónomas. Las licencias de recolección, los límites de cantidad y las sanciones forman parte de un entramado legal que intenta equilibrar intereses económicos, sociales y ecológicos.

En conclusión, la comercialización de setas en España refleja una tensión constante entre producción controlada y aprovechamiento silvestre. Aunque la recolección no alcanza las cifras de la producción cultivada, su impacto económico y cultural es significativo.

El sector se sostiene sobre un delicado equilibrio entre tradición y regulación, propiedad y acceso, sostenibilidad y aprovechamiento económico, lo que lo convierte en un tema de gran relevancia para comprender la relación entre sociedad, naturaleza y mercado.

Yolanda Infante Garrido

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