


El punto focal y la simetría ideal
El estilo clásico —y su evolución, el neoclásico— no deja espacio a la improvisación.
Aquí el orden manda, la simetría equilibra y el punto focal dirige la mirada.
Primera regla (no negociable): toda estancia necesita un punto de interés central.
Ese punto focal organiza el espacio, define el estilo y da sentido al resto de elementos.
Punto focal y simetría
- Punto focal
Siempre situado en el centro visual de la estancia. Puede ser una chimenea, una gran lámpara, una obra de arte o un mueble protagonista. - Simetría ideal
El espacio se divide visualmente en dos mitades y se decora de forma equilibrada a ambos lados del eje central.
No es rigidez: es armonía.
El clásico del siglo XVII transmite elegancia, solemnidad y riqueza decorativa.
El neoclásico mantiene esa elegancia, pero introduce más funcionalidad, comodidad y limpieza visual.
Características principales
Elementos arquitectónicos comunes
Arcos, columnas, molduras, zócalos altos y pilares son la base de ambos estilos.
Son los que aportan estructura y presencia sin necesidad de sobrecargar.

Suelos, paredes y techos
Suelos
- Clásico: madera natural, mármol o baldosas tradicionales.
- Neoclásico: parquet, laminado, alfombras y baldosas más actuales.
Paredes
- Clásico: molduras ricas y detalles en madera o yeso.
- Neoclásico: madera o yeso combinados con poliuretano o espuma decorativa.
Techos
- Siempre blancos, con molduras decorativas.
El techo no compite: enmarca.
Materiales de acabado y paleta de colores
Paleta clásica
- Cremas y pasteles
- Blanco y dorado
- Combinaciones con verde, gris o azul
Resultado: lujo, calidez y tradición.
Paleta neoclásica
- Blanco, gris, dorado, bronce y negro
- Acentos en verde, rojo o crema
- Sensación más fría, sobria y contemporánea
Materiales
- Clásico: materiales naturales y de alta calidad.
- Neoclásico: materiales de imitación bien elegidos.
Las paredes pueden decorarse también con papel pintado, yeso decorativo, mármol u otras piedras
Mobiliario y materiales textiles:
- El mobiliario se elige en número par.
- Los muebles clásicos (barroco o renacimiento) son elegantes y gráciles con textiles naturales. Diseños complejos grabados en los reposa manos y marcos.
- Los muebles neoclásicos no dejan de ser clásicos, pero con un estilo más modernos; mantienen los marcos grabados.
- Textiles con bordados, tapices; Tejidos como el algodón y terciopelo son los más idóneos.


Decoración
- En ambos estilos son imprescindibles: cortinas, cojines, pinturas, molduras, relojes, candelabros, jarrones, lámparas, esculturas, columnas, espejos…
- El clásico es más lujoso: artículos hechos a mano, maderas raras, chapados en oro.
- El neoclásico simplemente tiene un estilo clásico. Mayor contención.
La iluminación:
- Espacios amplios con grandes sistemas de iluminación.
- Espacios pequeños sistemas de iluminación más pequeños.
- Apliques y lámparas de suelo en el centro de la habitación denotan elegancia
- Los candelabros, como punto focal, para incorporar la idea de simetría.
Errores a evitar (muy comunes):
- Techos lisos
- Mantener la sensación de altura de los techos.
- No situar, el punto focal, en el centro de la habitación
Elegancia, equilibrio y coherencia.
Ese es el lenguaje de estos estilos.
Yolanda Infante Garrido
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