2.3.6-Incorporación del Feng Shui

El Feng Shui es una antigua disciplina china que busca armonizar a las personas con su entorno mediante la organización consciente del espacio. Su objetivo principal es fomentar el bienestar integral a través del equilibrio energético, conocido como Qi, que fluye por todos los espacios habitables. Esta energía vital se ve influida por la disposición de los objetos, la orientación de los muebles y la presencia de los cinco elementos fundamentales: madera, fuego, tierra, metal y agua.

En este dormitorio se integran los cinco elementos del Wu Xing mediante materiales, colores y formas que aportan equilibrio. La madera está presente en el mobiliario, las plantas y la persiana de bambú, transmitiendo vitalidad. El fuego se refleja en las lámparas, la vela y los cuadros cálidos, aportando energía. La tierra aparece en los cojines ocres, los textiles y la paleta neutra, ofreciendo estabilidad. El metal se manifiesta en las lámparas, el sistema de iluminación y los detalles en gris y blanco, favoreciendo el orden. El agua se sugiere en la manta azul, los cuadros fluidos y la decoración en degradado azul, generando serenidad.

Cada uno de estos elementos representa una cualidad energética específica. La madera simboliza el crecimiento y la expansión; el fuego, la transformación y la pasión; la tierra, la estabilidad y la nutrición; el metal, la claridad y la precisión; y el agua, la fluidez y la introspección.

Estos elementos interactúan en ciclos creativos y de control, y su correcta integración en el espacio permite mantener un flujo armónico del Qi. Por ejemplo, la madera alimenta el fuego, el fuego genera cenizas que nutren la tierra, de la tierra se extrae el metal, el metal condensa el agua, y el agua nutre la madera, cerrando así el ciclo creativo.


Otro principio esencial del Feng Shui es el equilibrio entre el yin y el yang, dos fuerzas opuestas pero complementarias. El yin representa la calma, la introspección y la suavidad, mientras que el yang simboliza la actividad, la luz y el dinamismo. Un entorno saludable debe contener ambos aspectos en proporciones equilibradas. Un exceso de yin puede generar estancamiento o melancolía, mientras que un exceso de yang puede provocar agitación o estrés.

Este comedor y sala de estar integran con armonía elementos yin —como el sofá beige, los cojines suaves, el suelo de piedra y la decoración cerámica— que aportan calma y recogimiento, con componentes yang —como la luz natural, los focos empotrados, el suelo de madera y los acentos vibrantes— que activan la energía social y estructuran el espacio. La transición entre zonas se refuerza con materiales contrastantes y una paleta equilibrada. El rojo de los tulipanes, el blanco de la vajilla y los objetos metálicos introducen dinamismo sin romper la calidez. El resultado es un ambiente acogedor, funcional y emocionalmente equilibrado.

Por ello, es importante alternar zonas de descanso con áreas de actividad, utilizando colores, texturas, iluminación y formas que refuercen cada energía según el uso del espacio.

La disposición de los muebles también desempeña un papel crucial. El concepto de “posición de mando” sugiere que ciertos elementos clave del mobiliario, como la cama, el escritorio, el sofá o la estufa, deben colocarse de manera que quien los utilice pueda ver la puerta de entrada sin estar directamente alineado con ella. Esta ubicación transmite seguridad y control, ya que permite anticipar lo que ocurre en el entorno. Además, se recomienda que estos muebles estén apoyados en paredes sólidas, evitando situarlos bajo vigas expuestas o frente a ventanas, ya que estas condiciones pueden debilitar la sensación de estabilidad y protección.

Este despacho integra los cinco pilares del Feng Shui de forma funcional y estética. El escritorio está en posición de comando, con respaldo sólido y vista lateral a la puerta, lo que favorece la seguridad y el control. El Qi circula libremente gracias a la disposición despejada y la iluminación natural. El equilibrio yin-yang se logra con textiles suaves, formas curvas y luz cálida (yin), combinados con líneas rectas, colores vivos y elementos metálicos (yang). El Wu Xing está representado por la madera del escritorio y estantería, el fuego en la lámpara y las flores rojas, la tierra en la alfombra, el metal en el reloj y el agua en los tonos verdes y azules del entorno. El Bagua puede aplicarse ubicando el escritorio en la zona de conocimiento o carrera, y reforzando áreas clave con objetos simbólicos.

Para quienes deseen incorporar el Feng Shui en su hogar, es recomendable comenzar por observar el espacio con atención y sensibilidad. Herramientas como Planner 5D permiten experimentar con la disposición del mobiliario y los elementos para percibir cómo fluye el espacio antes de realizar cambios. Eliminar el desorden, permitir la entrada de luz natural, ventilar con frecuencia y añadir elementos naturales como plantas o fuentes de agua son acciones sencillas que pueden tener un impacto significativo.

Finalmente, es importante recordar que el Feng Shui no impone reglas rígidas, sino que invita a una observación consciente del entorno y a una conexión más profunda con el espacio que habitamos. Adaptar sus principios a las necesidades personales y al estilo de vida de cada quien es parte de su sabiduría milenaria.

Yolanda Infante Garrido

Suscríbete a Web Girasoles, es gratis

Recibe cada mes inspiración para tu hogar y tu cocina, sin estrés y con mucho amor.

GIRASOLES

Adoración, devoción y lealtad: Amor por el hogar.