
El arroz meloso se cocina en cazuela, con un fondo sabroso y una proporción generosa de líquido, lo que permite que el grano libere parte de su almidón y genere una emulsión natural con el caldo, sin llegar a ser una sopa.
Se caracteriza por una textura intermedia entre el arroz seco y el caldoso: el grano permanece entero y definido, pero aparece ligado por un caldo untuoso y envolvente.
Variedades de arroz recomendadas para arroz meloso
Los arroces ideales para esta técnica son variedades con buena capacidad de absorción y liberación de almidón (amilosa y amilopectina), que aportan cremosidad sin perder estructura:
- Bahía: muy absorbente, aporta melosidad y profundidad de sabor.
- Senia: grano delicado, ideal para fondos sabrosos y cocciones controladas.
- Arborio: opción técnica válida, aporta cremosidad notable.
- Carnaroli: más firme, adecuado para melosos de larga cocción.
En la cocina mediterránea, Bahía y Senia son las variedades más habituales y coherentes con esta técnica.
Proporción técnica de liquido y arroz
La proporción clásica para arroz meloso es:
1 parte de arroz × 3 partes de líquido caliente
Ejemplo:
1 vaso de arroz → 3 vasos de caldo
Esta proporción permite una cocción controlada, con textura ligada y grano suelto pero envuelto en caldo.

Técnica de ejecución del arroz meloso
Preparación del caldo
El caldo se elabora según el género principal (vegetal, marino o cárnico).
Debe estar bien aromatizado y mantenerse caliente durante toda la cocción.
Sofrito base
Se prepara directamente en la cazuela con los elementos aromáticos (ajo, cebolla, tomate, ñoras, etc.) y el género principal.
Se incorporan condimentos, especias y saborizantes según el perfil del plato.
Mareado del arroz
Se añade el arroz y se sofríe durante 2–3 minutos, removiendo suavemente para que se impregne del sofrito.
Este paso sella el grano y mejora la textura final.
Cocción en dos fases
- Se añade el caldo hirviendo y se remueve ligeramente.
- Primera fase:
7 minutos a fuego medio-alto, permitiendo que el arroz comience a liberar almidón. - Se incorporan los géneros blandos (pescado, marisco, verduras ya cocidas).
- Segunda fase:
6–7 minutos a fuego suave, con movimientos mínimos, solo para evitar que se agarre.
Reposo y servicio
Se retira del fuego y se deja reposar 3 minutos.
El resultado debe ser un arroz meloso, con el caldo ligeramente ligado, brillante y con el grano entero y definido.
Consideraciones técnicas
- El arroz meloso admite movimiento controlado, a diferencia del arroz seco.
- El equilibrio entre líquido, tiempo y fuego es clave para lograr la textura adecuada.
- Es una técnica especialmente versátil, que se adapta a carnes, pescados, mariscos y verduras sin perder identidad.
- El exceso de líquido o de removido convierte el meloso en caldoso; la falta de ambos lo aproxima al arroz seco.
Yolanda Infante Garrido
Nota: Este contenido se basa en formación y experiencia propia, y se ha ampliado con consulta de documentación divulgativa de libre acceso (FAO, OMS/WHO, AESAN) y recursos especializados de cocina e historia de la alimentación.
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