La casa después de las fiestas: cómo devolverle el equilibrio sin empezar de cero

Cocina organizada y funcional después de las fiestas

Las fiestas alteran la casa igual que alteran las rutinas.
Finalizamos enero y llega el momento de recuperar espacios y recoger todo aquello que incorporamos para crear sensación de celebración, unión y bienvenida.

Volver a la normalidad no consiste solo en guardar adornos hasta el próximo año. También es un momento propicio para parar, observar y marcar nuevos objetivos, tanto a corto como a largo plazo.

Si estas fiestas has sido anfitrión o anfitriona, es probable que quede una sensación de cansancio. Compromisos cumplidos, mucha intensidad… y después, silencio.
Recoger no es solo una tarea práctica: es también un acto de reflexión.

La casa también necesita bajar el volumen.

https://webgirasoles.com/hogar-confortable/

Durante las fiestas movemos muebles, retiramos objetos, forzamos espacios para recibir. El árbol, el belén, las luces, las sillas extra, los muebles desplazados… Todo responde a un uso puntual.

Salita con mesa y sillas plegables en uso cotidiano

Los espacios que se adaptan a la vida real no necesitan ser fijos.

Cuando pasa ese tiempo, la casa nos devuelve una información muy valiosa: qué espacios necesitamos despejados en el día a día y qué zonas solo funcionan en momentos excepcionales.

Estanterías con cajas organizadas en un espacio funcional y equilibrado

Organizar no es ordenar.
Es decidir para qué sirve cada cosa y dónde tiene sentido que esté.

https://webgirasoles.com/zonificacion/

El movimiento de muebles y objetos también revela algo más profundo: el nivel de saturación real de las estancias.
Enero puede ser un buen momento para decidir, sin prisa:

  • qué recolocar
  • qué cambiar de lugar
  • qué guardar
  • y qué, simplemente, ya no hace falta

Quitar también es una forma de cuidar.

https://webgirasoles.com/saturacion-en-diseno-de-interiores/

Enero no pide empezar de cero.
Pide volver a colocar las cosas en su sitio… incluido el ritmo.

Cuando la casa funciona, se nota incluso sin mirarla.

El equilibrio no se impone, se recupera.
Y casi nunca empieza con una compra, sino con una decisión.

Enero es un buen momento para escuchar la casa,
quitar lo que ya no hace falta
y dejar que el hogar vuelva a ser un espacio que acompaña.

En Girasoles entendemos el hogar como un lugar que se ajusta a la vida real, no a la temporada.
Sigue explorando cómo habitar con más calma, menos ruido y más intención.

Yolanda Infante Garrido

Inquieta, curiosa y dispuesta a compartir, difundir, comunicar y conectar en el día a día con personas que también estén dispuestas a ello.

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